Lo que se pone al pie de cada mensaje

Una firma no es una coquetería: es su tarjeta de visita al pie de cada intercambio. El cliente que quiere llamarle encuentra el número sin buscar, y el mensaje parece venir de una empresa y no de una dirección anónima.

En los ajustes, sección de correo, el apartado de firmas propone Añadir una firma: un nombre para localizarla y luego el texto, con el formato que prefiera. Guarde.

Qué se pone y qué no

Lo imprescindible cabe en cuatro líneas: su nombre y apellidos, su cargo, el nombre de la empresa, un teléfono directo. Puede añadir la dirección del taller y la web. Se evitan las citas, las imágenes pesadas y los avisos jurídicos de doce líneas que nadie lee.

Varias firmas

Nada impide tener dos: una completa para un primer contacto y otra breve para las respuestas dentro de una conversación. Al redactar, el icono en forma de pluma permite cambiar de firma, o no poner ninguna.

Un detalle que cuenta

La firma solo aparece si el formato enriquecido está activo en la ventana de redacción. Si su firma parece haber desaparecido, casi siempre es ahí donde hay que mirar.

Una firma sobria es una firma que se lee. Cuatro líneas, un teléfono que funciona, sin un logotipo de 300 kilobytes repetido en cada respuesta de un hilo de veinte mensajes.

En conclusión

Una firma es su tarjeta de visita al pie de cada intercambio. Un nombre, un cargo, un número: el cliente que quiera llamarle lo encuentra sin buscar, y es todo lo que se le pide.

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