Cybélia IoT se abre en un navegador, el que ya usa, tanto en el ordenador del taller como en el portátil de casa. No hay nada que instalar.

Las tres cosas que hay que tener a mano

La dirección de su espacio, que Cybelia le facilitó el día de la instalación. Su usuario, normalmente su correo profesional. Su contraseña, que eligió usted mismo al conectarse por primera vez.

Si su empresa ya usa otras herramientas de Cybelia Cloud, es la misma cuenta: un usuario y una contraseña para todo. No tiene que llevar una lista de claves.

Contraseña olvidada

Le pasa a todo el mundo. El enlace «he olvidado mi contraseña» de la pantalla de acceso le envía un correo con un enlace para restablecerla. Nadie en Cybelia conoce su contraseña ni puede leérsela: solo podemos hacer que cree una nueva.

Una cuenta por persona, nunca una cuenta compartida. No es burocracia: cuando alguien se hace cargo de una alarma, queremos saber quién. Una cuenta «taller» usada por cinco personas deja el historial inservible justo el día que hace falta.

En el móvil

La misma dirección funciona en el móvil: la presentación se adapta sola. Guárdela en favoritos del navegador o cree un acceso directo en la pantalla de inicio, y la abrirá con un dedo desde el taller.

Si no entra

Compruebe primero las mayúsculas del usuario y que no se haya pegado un espacio de más: son las dos causas más frecuentes. Si la cuenta se bloquea tras varios intentos, es una protección normal: se desbloquea sola al cabo de unos minutos, o con una simple petición al soporte.

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