Cybèle AI: la asistente privada de su empresa
Completado
Asistencia: pedir ayuda, y lo que se muestra
160 Vistas •Su primer mes : por dónde empezar
156 Vistas •Iniciar sesión
146 Vistas •Uso: lo que usted ha consumido
145 Vistas •Artefactos : los archivos que ella produce
142 Vistas •Agentes : conectar una herramienta externa
141 Vistas •Privada: qué significa exactamente
141 Vistas •Qué lee para responder
139 Vistas •El código de verificación
139 Vistas •Qué se respalda, y qué no
138 Vistas •Cuando se resiste : el cuarto de hora antes de llamar
138 Vistas •A quién se dirige
138 Vistas •Planificación : una conversación que arranca sola
137 Vistas •Orientarse en la pantalla
137 Vistas •Por qué existe este asistente
135 Vistas •Conectores : lo que entra solo
134 Vistas •Pedir bien : seis hábitos que lo cambian todo
131 Vistas •Cuentas : quién entra, y con qué roles
131 Vistas •Consumo : quién consume qué
126 Vistas •Presencia : la pantalla de sala
125 Vistas •Iniciar sesión
Una dirección, un usuario, una contraseña
Abra su navegador habitual y vaya a la dirección que Cybelia Cloud le facilitó al abrir su servicio. Guárdela en favoritos el primer día: es la puerta de entrada y volverá a ella cada mañana.
Su usuario es su dirección completa, farida@vent-douest.fr y no simplemente farida. La contraseña es la que eligió en el primer acceso. Pulse Acceder: aparece su correo.
La segunda comprobación
Si su empresa lo ha pedido, una segunda pantalla le solicita un código de seis cifras después de la contraseña. Ese código vive en una aplicación de su móvil y cambia cada treinta segundos. Es lo que hace que una contraseña robada no baste para leer su correo.
Puede declarar su ordenador de oficina como habitual: dejará de pedirle el código cada vez, durante un plazo que fija su empresa. En un ordenador compartido o prestado, no lo haga nunca.
Cerrar la sesión
Arriba a la derecha, su inicial abre un menú con Cerrar sesión. En su propio equipo no es imprescindible. En un ordenador compartido, en el taller o en casa de un cliente, es el único gesto que cierra de verdad su buzón.
Su contraseña no se presta, ni a un compañero de confianza, ni cinco minutos. Si alguien debe leer su correo durante sus vacaciones, la respuesta correcta es la delegación, explicada más adelante en este recorrido.
En conclusión
Guarde la dirección en favoritos el primer día y no volverá a buscarla. Si la contraseña se resiste, el restablecimiento está para usarse, y nadie se lo tendrá en cuenta.
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