La sala de crisis: el botón que nunca hay que pulsar

Página «Gabinete de crisis»

Esta página existe para el mal día. Es sencilla a propósito: un botón, una lista de contactos y un espacio para escribir lo que está pasando.

El botón que se espera no pulsar nunca y lo que desencadena exactamente.

El botón de alerta

Un solo botón, rojo, con una confirmación antes de dispararse. Usted pone un título corto («equipo del taller bloqueado», por ejemplo) y una descripción de lo que ve. El envío avisa de inmediato a los contactos de urgencia, entre ellos el equipo de Cybelia Cloud.

El título es el único campo obligatorio. Nadie espera un informe bien redactado en el momento en que se tiene un problema: bastan tres palabras.

Siempre es mejor pulsar en balde. Nadie le reprochará una alerta que resulte ser falsa. Una duda que uno se guarda dos días, en cambio, sale cara. Pulse.

Los contactos de urgencia

Una lista que hay que mantener al día con calma, hoy, no el día en cuestión: nombre, teléfono, correo, papel. Se incluye la dirección, el informático, Cybelia Cloud y, si hace falta, un asesor externo. En Les Ateliers, la lista cabe en cuatro líneas.

Lo que conviene hacer justo después de esta lección: comprobar que el móvil de Camille es el de hoy.

La sala de seguimiento

Cada alerta abre un espacio donde se anota lo que se observa y lo que se decide, hora a hora. Los incidentes aparecen como abierto o cerrado. Ese registro sirve luego para el balance en frío (qué funcionó, qué se mejora) y, si hace falta, para la aseguradora.

En conclusión

El día malo no es el momento de aprender dónde pulsar. Abra esta página una vez en frío, compruebe que la lista de contactos está al día y ciérrela esperando no volver nunca.

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