Comprobar una dirección sospechosa y la vigilancia externa

Páginas «Observables» y «Vigilancia de amenazas»

Estas dos pantallas responden a la misma familia de preguntas («esto, ¿se sabe que es peligroso?») pero en sentidos opuestos. Una pregunta, la otra escucha.

Comprobar una dirección sospechosa: qué dicen de ella las fuentes externas.

Observables: usted hace la pregunta

Farida recibe un correo dudoso con un enlace. Copia el enlace, abre «Observables», elige el tipo (dirección, dominio, enlace o huella de archivo), pega el valor y pulsa «Analizar».

Varios servicios de análisis responden en unos segundos. El resultado aparece en una tabla: la fecha, el valor, el analizador, el estado y el veredicto. Cuatro contadores siguen el total de análisis, los logrados, los que están en curso y los fallidos.

Este gesto no cuesta nada y no compromete a nada. Comprobar un enlace antes de pulsarlo es el reflejo más rentable de toda la seguridad informática. Hágalo sin dudar, aunque sea diez veces al día. Un «fallo» de análisis nunca es un veredicto de peligro: es un servicio que no ha contestado.

Vigilancia de amenazas: a usted le informan

La otra pantalla funciona al revés. Reúne listas mantenidas por la comunidad mundial de seguridad (direcciones y enlaces conocidos como maliciosos) y las compara continuamente con lo que ven sus máquinas.

Cuatro contadores: el número de fuentes activas, el total de indicadores seguidos, las direcciones maliciosas y los enlaces maliciosos. Un campo de búsqueda permite encontrar un valor concreto en esas listas.

Usted no tiene nada que hacer en esta página: trabaja por usted en segundo plano. Se abre por curiosidad, o para comprobar que una fuente sigue activa.

En conclusión

Dos pantallas, dos sentidos: usted pregunta o a usted le avisan. Adquiera el hábito de comprobar un enlace dudoso antes de pulsar; cuesta quince segundos y evita la mayoría de los días malos.

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