Caso de uso · Smart grid de un territorio
La soberanía energética
empieza por la medida.
Una aglomeración quiere saber qué produce, qué sigue importando y qué pueden cambiar los datos y la IA. Del banco conectado al centro de datos, todo llega a un único cuadro de mando.
La situación
Los contadores están en la distribuidora, los edificios en cada gestor, el alumbrado en un contratista. Nadie sabe decir, a una hora dada, qué parte de la energía del territorio se produce allí. Sin esa medida, es imposible decidir dónde invertir o qué desplazar en el momento del pico.
Lo que bloquea
- Datos dispersos entre decenas de equipos y contratistas
- Una producción local que varía con el sol y el viento
- Un pico de la tarde cubierto por la red nacional
- Recursos invisibles, como el calor perdido de un centro de datos
Cómo funciona
- 1
Medir
Subestaciones, solar, eólica, baterías, edificios públicos, salas de deporte, farolas, bancos conectados, puntos de recarga, aire y agua: cada equipo envía sus magnitudes.
- 2
Reunir
Todo llega a una sola plataforma, alojada en Francia, sea cual sea el protocolo: sensores LoRa y LoRaWAN, autómatas, contadores.
- 3
Comprender
El balance del territorio se lee de un vistazo: autonomía, producción local, importación, parte renovable.
- 4
Prever
La IA compara sus previsiones de producción y consumo con la realidad, y anuncia el pico antes de que llegue.
- 5
Actuar
Baterías, recarga diferida y atenuación del alumbrado reducen lo que puede esperar en el momento del pico.
- 6
Valorizar
El calor del centro de datos territorial alimenta la piscina vecina: la caldera baja a medida que llega.




Lo que cambia
Una autonomía visible
El territorio ve su parte de energía local en directo y durante la semana, y decide con conocimiento de causa.
Datos que se quedan aquí
Las medidas de un territorio dicen mucho de él: permanecen alojadas en Francia, en una plataforma bajo control.
Un pico mejor sostenido
El almacenamiento y la reducción de carga se preparan con antelación, a partir de la previsión.
Un centro de datos útil dos veces
Su carga, su refrigeración y su calor valorizado se siguen en una misma pantalla.
Edificios que hablan
Consumo, ocupación y calidad del aire de edificios públicos y salas de deporte, franja a franja.
Una ciudad mejor conocida
Bancos conectados, contenedores, aparcamientos, lanzaderas y medio ambiente se suman al mismo cuadro de mando.
Demostración en nuestra plataforma IoT. Las pantallas son reales, las medidas son simuladas: este caso no describe a ninguna administración.
¿Su situación se parece a esta?
Cuéntenos cómo trabaja: veremos juntos lo que se aplica a su caso.